26 ago 2011

mysterious skin

Se nos sitúa en el año 1981, en un partido de beisbol de menores, donde Brian (Brady Corbet) y Neil (Joseph Gordon-Levitt), se encuentran defendiendo a su equipo. Por una parte Brian es el loser del equipo, estando en la banca, y por el contrario: Neil es el “as” del equipo, jugando a ganador. Desde ese día todo va a ser diferente. Tenemos en 5 hrs después a Brian con una hemorragia nasal, en llanto y sin recuerdo alguno, lo cual desembocará en el futuro un eventual bloqueo de sus recuerdos, la distorsión de la realidad y la formación de su adolescencia en un ser acomplejado, tímido y torpe a causa de lo cual él atribuye: una abducción alienígena. Paralelamente y sin nexo directo (al parecer), Neil sufre el abuso sexual del director de beisbol, forjándose en su adolescencia una persona egocéntrica, sexy, fría y obteniendo como oficio ser el chaperón del pueblo (Claramente la antítesis de Brian). Dichos hechos llevan a Brian a descubrir la verdad, producida por la inquietud expuesta al ver una declaración de una campesina abducida por los marcianos, ese será entonces el paso hacia una respuesta.
Toda esta travesía es posible gracias a los flashbacks en la película, a modo explicativo de poder ir siguiendo la historia y no ir enredándonos. Estos últimos además, componen una visión bastante íntima de poder sentir y embarcarnos en una realidad cruda: llena de traumas, doblegadas en sufrimiento y solamente querer escapar hacia el descanso de nuestros protagonistas, en un ambiente lúgubre y hostil. A pesar de no ser bastante explícita, la nuestra imaginación será el puente de intuir momentos claves y fuertes, adornados por su música; fundadora y finalizadora de una pesadilla, con los ojos bien abiertos.

3 ago 2011

liar


definitivamente no.
después de tener dos caras...
o mas bien, una cara pero extremadamente falsa.
¿cómo quejarse de la pasividad de ocultar cosas?

piensa en mí como un gran síndrome.
piensa en mí como la sinvergüenzura.
piensa en mí como en la mayor sínica.
piensa en mí simplemente como en la mayor mentirosa.

24 jul 2011

lover


24 de julio de 2011
ponme en un escenario ¿a quién podría seguir?
fui una estrella y brillé espectacularmente según me dijieron.
pude ser su amiga, pude ser una amante.
pude ser una opción, pude ser una salida fácil. fui fácil.
podría haber sido lo que me pidiesen. aún espero seguir mutando.
los elijo a todos ellos, fui saltando entre todos y me aproveché.
mi corazón y mi cuerpo se hicieron eternos a mi alma;
terminé siendo la otra mujer, la niña. alegremente la otra.
fui la otra del joven atrapado en una dinámica matrimonial,
un alma gemela con la que no hacían falta las palabras.
fui la otra del hombre moreno y adulto, con sus músculos y calor,
me sumergí en su pecho y llegué muy profundo.
fui la otra de él... de la ternura, el talento en un bonito y rubio empaque,
creí verme para siempre en sus ojos, hasta que se reivindicaría a su familia.
fui la otra del hombre inteligente que sólo buscaba un escape,
me conquistó, arañé mis víceras y sin lamentaciones, sigo esperando el toque de sus dedos.
¿cómo puedo tener fe en algo más dentro de mis márgenes?
he sido un dulce placer que no fatiga pero es culpable.
sin ser suficiente, sin querer serlo tampoco, estoy sólo a sus pasos.
estoy esperando sus abrazos de nuevo.
te he querido de corazón, hombre, de alma.
me he enamorado a más no poder de tus labios.
sé que he calado profundo en tu espiritu.
dime, ¿qué tengo que hacer para que puedas quedarte una noche más?

19 jun 2011

creo en el amor

creo en el amor como en algo que nos rodea, que nos mantiene pensando.
creo en el caos, indeterminación, incertidumbre y relatividad.
creo en las verdaderas sonrisas, en la simpatía y el cariño.
creo en esas miradas que dicen mil veces más que dos palabras.
creo en una sensibilidad superior, algo en nosotros que debería removernos.
creo en el realismo, en que nada nos llegará del cielo como en las películas.
creo en el existencialismo, lo practico y me recluyo.
creo en él, en su sonrisa que me asegura que me ama.
creo en sus abrazos y sus besos que no quieren dejarme.
creo por sobre todo en el amor que le tengo, sin cuestionamientos.
creo en mí, en mis promesas y en mi corazón y cabeza.

sin embargo y con todo lo anterior, no planeo arriesgar la seguridad que este haz de sabiduría me produce.

7 jun 2011

cover your ears

sólo tú. detén mi mente, mi vista. oculta los sonidos.


se siente como para bailar, abrazarte, rozar tus brazos.
se siente como para mirar tu sonrisa, devolverte el gesto.
se siente como para caminar en la oscuridad,
se siente como para mirar tu foto, más no como para escuchar.
que sus gritos me rodeen, que no exista yo. sólo él.

se siente como para saltar juntos y reír para no parar.
se siente como para observarte hablar para siempre.
se siente como para tropezar y dejarse llevar,
se siente como lo justo, más no para mirar algo más.
que se oculten las luces, se vayan todos. que me quede sólo él.

1 jun 2011

voces

¿cuándo fue?
los pasos llegaron a un punto, casi chocan pero existe la imperfección.
si tan solo el mundo pudiese haber notado el segundo en que ocurrió,
entonces cada historia de amistad seria incluso un poco más bella.
¿qué es lo que los guió?
¿cómo fue que esas pupilas se dirigieron adecuadamente?
fue el color, fue la piel rodeando cada detalle.
fue el movimiento y los olores, los dientes que dan toque a cada sonrisa.
hacen ellos como si fuesen los mismos, se mezclan entre todo,
podrían pasar por alegres, por disconformes, por malignos.
sólo pocas mentes conocen la verdad y no se llevan cada actitud.
sí, está bien. podrían haberlo hecho mejor.
¿cómo juntos? ¿cómo ellos? ¿qué fue, en fin?
llamen, puede que sus voces dejen sonar una respuesta.

26 may 2011

35: salud, CARTA AL PADRE

"sólo me preocupaba el cuidado de mí mismo, pero en las formas
más diversas. por ejemplo, en forma de preocupación por mi salud;
comenzó despacio, de vez en cuando surgía un leve temor por la digestión,
por la pérdida de cabello, por una desviación en la columna
vertebral, etc., pero fue creciendo con innumerables gradaciones hasta
concluir por último en una enfermedad verdadera. como no estaba
seguro de nada, necesitaba a cada momento una nueva confirmación de
mi existencia; o no poseía nada que fuese de mi verdadera, indudable,
única y exclusiva propiedad, como era, por cierto, un hijo desheredado,
también lo más cercano, mi propio cuerpo, se me volvió inseguro; crecí
estirándome hacia lo alto, pero no sabía qué hacer con ello, la carga era
muy pesada, la espalda se me encorvó; apenas me atrevía a moverme o
a realizar ejercicios físicos; quedé débil, asombrado ante aquello que
aún poseía, como si fuesen milagros, así por ejemplo, mi buena digestión:
eso bastó para que la perdiera y así quedó libre el camino hacia la
hipocondría hasta que, como consecuencia del esfuerzo sobrehumano
de mi deseo de casarme (del que hablaré luego), la sangre brotó de mis
pulmones, hecho en el cual puede haber tenido sobrada participación el
cuarto en el Palacio Schönborn (que sólo conservaba porque creía
necesitarlo para escribir, de manera que también esto pertenece al
asunto)."
Franz Kafka. carta al padre

4 may 2011

urgencia


¿en favor de qué se mueve el hombre?
se siente como si ya hubiesen pasado todos los puntos de movimiento.
cuando ya existe una esposa, alguien a quien aferrarse,
cuando ya existen hijos, una inseguridad necesaria,
un trabajo, para hacerlos a todos felices.
¿qué es lo que queda? ¿qué es lo que lo mueve?
cuando ya nada más existe, lo mueve el instinto.
lo mueve el instinto, su reminiscencia animal,
lo que lo movía cuando era un niño, en esos días que no recuerda ya.
en esos días en que sus ojos aun brillaban,
en que el futuro no era siquiera un simple sueño.
deseaba conocerlo, deseaba estar en su mente.
un gesto, dos, caí como cualquiera y no hay arrepentimientos.
no hay nada más que pudiera hacer y ahora solo queda la urgencia.
me urge que el hombre recuerde su urgencia.
me urge que las mías no serán oídas.
siento la urgencia, lo veía frente a mí. en mí.
siento la urgencia, hablé, me escuchó.
siento la urgencia, su mano me acaricia.
siento la urgencia, ojalá la sintieras también.
siento la urgencia, como un viento frío, como sus dedos en mí.

2 abr 2011

swear


no sé que es mejor, vivir feliz o tener una sensibilidad hermosa.
mi estómago está lleno, se siente tímido, severo.

mi cabeza está cansada del sentimiento de culpa,

mis piernas están agotados por las vueltas que me doy en tu busqueda,
mi corazón está destrozado hace varios años y no quiere sanar,

mis uñas están desesperadas por el esmalate que nunca les quito, las oculto.
mis párpados se debilitan y me invitan al sueño,

mis ojos arden y no quieren cerrar cuando te apareces.

mi boca no quiere romperse, quiere verse hermosa para tí.

mis pulmones siguen soportando, ¿me escuchas?

mis manos no se detienen, sin embargo: me debilito.


me parece contraproducente todo esto,
la culpa no me deja tranquila y en este momento lo único que quiero es morirme,
quiero hacerlo todo mal y decepcionarlos a todos,

quiero perder todo el esfuerzo que he hecho para estar bien,

sólo porque soy simple, soy débil y no quiero mejorar,

quiero ser yo: un ser arruinado, gimiente y deseoso de ti.

júrame ¡júrame! si pudieses jurarme, si te interesara hacerlo.

si alguien pudiese hacerlo, en este momento caería en él,

me levantaría sólo si me llevase, quiero ponerme en pie, seguir corriendo,
no quiero, sin embargo, que nadie me alcance,

estoy tratando de tirarlo todo por la borda, me quiero alejar,

que no me toquen, que no lleguen a mi corazón porque no quiero que lo conozcan,

porque no quiero alteraciones, no quiero un futuro, no quiero nada. no quiero.


por ahora me sigo hundiendo, que no me rescaten, por favor,

que no se aparezca nadie. si no me muevo no puedo arruinarlo de nuevo.


de todas maneras, sálvame. sálvame, pero sólo si eres tú.

31 mar 2011

hotel. fragmento

Estoy acostado con Christina y nuestro hijo menor está recién nacido en su cuna. Escucho como llora y me siento incluso un poco enojado porque no hay nada que me moleste más que cuando me despiertan.

Deben ser las tres o cuatro de la madrugada y ella se levanta, lo trata de consolar y yo abro los ojos unos segundos para ver como Christina está encaramada en la cuna acariciándolo con su mano derecha. El bebé ya no grita tanto, pero sigue gimiendo. Entonces ella lo estrecha entre sus brazos y se vuelve a la cama.

Mi hijo se encuentra ahora entre nosotros. Christina lo abraza aun, pero el pequeño me mira directamente a mí, se encuentra en mis ojos mientras yo me reconozco infinitamente en él. ¿Qué hacer? Amo a esta mujer por esto y por mil cosas más.